cementerio Todos los Santos
23.10.2014. Redacción
General , Reflexiones

Como es costumbre por estas fechas, muchas personas se acercarán estos días al cementerio a llevar flores o prender velas en honor y recuerdo de algún ser querido allí enterrado.

Aunque la mayoría de nosotros tiene a sus seres queridos de forma permanente en la memoria y mucho más en el corazón, y no necesitamos de un día señalado para honrarles, la tradición de Todos los Santos invita a dedicarles un tiempo, un recuerdo y una visita al cementerio, solos o acompañados de otras personas. Es incluso una buena oportunidad para que participen los más pequeños de la casa en un homenaje especial.

La cuestión sobre si es recomendable o no visitar frecuentemente el cementerio o hacerlo tan solo en fechas señaladas como la del 1 de noviembre, es un debate que a menudo se pone encima de la mesa. Cuando una persona está en duelo seguro que en su propia casa y en su entorno, escuchará opiniones de todo tipo al respecto de esta cuestión. Pero como a menudo reivindicamos, todo es bueno si sentimos que nos hace bien (excepto casos patológicos o extremos, que ahora no podríamos abordar en este breve espacio). El duelo es un proceso único y muy personal en el que cada uno elabora la pérdida de su ser querido de una manera u otra dependiendo de muchos factores (vínculo, causa o circunstancias de la muerte o apoyo psicosocial, entre otros). Lo cierto es que la muerte de un ser querido duele y hasta que somos capaces de asumir la realidad de la pérdida y recordar a nuestro ser querido con amor y gratitud pasa un tiempo en el que vamos probando diferentes estrategias de afrontamiento.

La tradición de visitar el cementerio viene de antiguo. En las tradiciones judía y cristiana la visita al cementerio está relacionada con el modo como la persona dedica su memoria y sus reflexiones a la persona fallecida. Ir al cementerio puede suponer una manera de canalizar todo aquello que estamos viviendo por dentro. Durante un tiempo tras el reciente fallecimiento de un ser querido, las visitas al camposanto pueden ser una manera de ir aceptando la realidad de la pérdida. Permite exteriorizar nuestro duelo, llorar, desahogar nuestros sentimientos y poco a poco ir asumiendo que hemos perdido la presencia física al tiempo que reubicamos a nuestro ser querido en el corazón.

Con el tiempo, estas visitas tal vez se vayan distanciando y la “normalidad” (aunque desde luego nuestra vida ya nunca será la misma), de alguna manera, vaya regresando a nuestra existencia. Será entonces cuando las visitas se produzcan tan solo en fechas señaladas, como un ritual. “Los ritos siempre han formado parte de nuestra cultura como modo de conmemoración, como modo de hacer real aquello que no podemos tocar. Los símbolos asociados permiten que celebremos en concreto lo abstracto que resulta el destino de la vida después de la muerte“, explica el sociólogo chileno Rodrigo Morales.

Sabemos que el proceso del duelo no es un continuum regular de etapas sucesivas y estancas, sino más bien podríamos comparar el proceso de duelo con cruzar un océano en barca: a veces avanzamos con el viento a nuestro favor, otras nos mantenemos gracias a un mar en calma y otras, nos hundimos, revolcamos, retrocedemos… esto puede ocurrir, en ocasiones, en fechas clave como aniversarios, festividades como la Navidad y también ahora, en la celebración del Día de Todos los Santos.

cementerio flores

Existe la idea generalizada, casi la obligación social, de visitar el cementerio para estas fechas, acudir a las tumbas o nichos de nuestros difuntos y llevar flores y prender velas en su honor. En especial en muchas zonas rurales de España, en las que el cuidado de la tumba está directamente relacionado con la demostración pública de amor y respeto hacia la persona allí enterrada. Así pues los cementerios se llenan por estas fechas de visitantes, los ayuntamientos deben reforzar los servicios de transporte público y las floristerías hacen su particular “agosto”. Muchas personas aprovechan estas fechas para honrar a sus difuntos precisamente porque tal vez el resto del año no puedan, no tengan tiempo o sencillamente, y quizás esto sea lo más sincero, no necesiten hacerlo. Visitar a nuestros difuntos es un derecho, nunca debería ser una obligación. De hecho, hay también un número importante de personas que precisamente evita durante estas fechas visitar el cementerio: sienten que pierden la intimidad, la seguridad, la tranquilidad de cualquier otro día.

Debemos reconocer que actualmente los cementerios (en especial los de reciente construcción) son lugares cada vez más cuidados, diseñados para responder mejor a las necesidades de los dolientes, con amplios espacios para el paseo, lugares de reposo y en el que la arquitectura ya no es lúgubre sino que por lo general busca imitar un parque o la propia naturaleza. Los cementerios se engalanan por estas fechas, repletos de color por las flores y con el bullicio de fondo de las familias que se reúnen unidas para comentar anécdotas, compartir recuerdos y expresar emociones. Quizás no haya manera igual de mostrar amor y respeto hacia nuestros seres queridos. ¿Estáis de acuerdo?

En relación a este tema os proponemos algunas reflexiones: ¿Qué supone para mi la visita al cementerio?, ¿hace mucho que no voy al cementerio y por qué es así? o ¿voy demasiado frecuentemente y esto no me hace sentir bien? o ¿me gustaría ir más veces pero no puedo? En fin, las preguntas son infinitas y lo importante es que nos ayuden a la reflexión.

Nos gustaría mucho conocer vuestra opinión sobre el tema y generar debate entre los usuarios. Podéis enriquecer el tema con vuestros comentarios. Si os ha gustado este artículo, os invitamos también a compartirlo en redes sociales.

Bibliografia
Estoy en Duelo. José Carlos Bermejo.
Etno-semiótica del rito: Discurso funerario y prácticas funerarias en cementerios urbanos. José Enrique Finol y Karelys Fernández http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/signa-revista-de-la-asociacion-espanola-de-semiotica–4/html/dcd92e0c-2dc6-11e2-b417-000475f5bda5_33.html

 

Un comentario a “Visitas al cementerio”

  1. 11.11.2014. Visitas al cementerio | Blog Artmemori | Duelo ... dijo:

    [...] Para todos los santos, 1 de noviembre, es costumbre visitar el cementerio a llevar flores o prender velas en honor y recuerdo de algún ser querido allí enterrado.  [...]

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