duelo complicado ayuda artmemori
06.02.2014. Marta Sariñena
Conociendo el duelo , General

Existen algunos factores que pueden influir para que el proceso de elaboración del duelo llegue a complicarse. Es entonces cuando hay que estar alerta pues quizás la persona necesite una especial atención en el acompañamiento en el duelo incluso ayuda profesional psicológica.

Duelo normal / Duelo complicado (II)

Como vimos en el anterior artículo (He perdido a un ser querido y estoy en duelo…) , el duelo es el proceso natural de adaptación a la pérdida y es normal que sintamos y experimentemos dolor, malestar, angustia, etc., sin que ello signifique que estemos enfermos o no lo estemos llevando bien. Sin embargo, en ocasiones el proceso de duelo puede llegar a complicarse por diferentes razones que a continuación os explicamos.

¿Cuáles son los principales factores de riesgo que pueden hacer que el duelo se complique?

Estos factores no son directamente determinantes pero su existencia nos avisa de que es muy probable que elaborar ese tipo de duelo sea más complicado.

1. CIRCUNSTANCIAS DE LA MUERTE.
- Cuando nos enfrentamos a situaciones en las que la muerte se produce de forma súbita, repentina y percibimos que podría haber sido evitada (accidentes domésticos, negligencias médicas, sucesos traumáticos y violentos sean intencionados o no, como es el caso de los accidentes de tráfico o las catástrofes naturales).

- Ante muertes por enfermedades extremadamente largas y/o con un grave deterioro físico de la persona fallecida.

- El hecho de sufrir la pérdida de varios miembros de una misma familia o grupo de amigos o compañeros. Con cada uno de los fallecidos existía un vínculo emocional, una relación, por lo que es como si fueran varios procesos de duelo en uno y además si añadimos que parte de las personas que nos hubieran apoyado por parte del entorno más cercano son algunos de los fallecidos, nuestra red de apoyo se ve totalmente mermada.

- El hecho de no poder constatar la muerte, como es el caso de personas que fallecen en accidentes en el mar o la montaña. El no poder recuperar el cuerpo del fallecido constituye una de las experiencias más traumáticas. Todos recordaremos el trágico desenlace de la adolescente Marta del Castillo, cuyo cuerpo todavía no ha aparecido o también los imperdonables errores que se llevaron a cabo con las identificaciones de los cuerpos de los militares fallecidos en el accidente de avión del Yakolev 42, hace unos años.

- La muerte de niños o adolescentes también es un predictor de duelo complicado porque se vive como una muerte a destiempo que no debería de ocurrir y que no es justa ni tiene sentido.

- La existencia de factores estresantes al mismo tiempo o fruto de la pérdida sufrida, como la pérdida de seguridad económica, un traslado forzoso, la pérdida de trabajo o aspectos legales relacionados con la muerte (juicios que se retrasan de forma agónica en el tiempo, tener que revivir la experiencia una y otra vez…).

2. FACTORES INTERPERSONALES (Relacionados con el tipo de vinculación afectiva con la persona fallecida).

- Aunque a veces el parentesco sanguíneo no determina la cantidad de afecto, sí que es cierto que las vinculaciones afectivas más fuertes se dan entre padres-hijos y abuelos-nietos. Unos padres nunca están preparados para el fallecimiento de un hijo antes que ellos, es contranatural. En el caso de los abuelos, el dolor es por partida doble, por una parte por el fallecimiento del nieto, y por el dolor de sus hijos y si a esto añadimos que suelen quedar en segundo plano a la hora de reconocer su duelo, pues es un factor de riesgo bastante determinante.

- También es otro factor de riesgo el hecho de que existiera una relación complicada, interdependiente o ambivalente con la persona fallecida. Es decir que existieran conflictos entre ellos, casos de maltrato, abuso, etc.

- En el caso del fallecimiento del cónyuge, después de por ejemplo más de 30, 40 o más años juntos, también es muy difícil recomponerse ya que después de toda una vida juntos existen unos lazos muy fuertes de interdependencia.

- Un aspecto muy importante es la percepción de falta de apoyo por parte del doliente. Esto último es muy importante porque en la medida en que por parte del entorno se respete a la persona su propio proceso de duelo, se le reconozca y se le permita, ésta tendrá menos dificultades en el proceso de aceptar y elaborar su nueva situación en comparación con aquellas personas que vivan su duelo presionadas, no reconocidas, no apoyadas o no respetadas por su entorno. (Ver artículo sobre la influencia del apoyo del entorno en el duelo y las necesidades relacionales).

3. FACTORES PERSONALES (son muy determinantes).
Estos factores de riesgo hacen referencia a:

- Personalidad del doliente (recursos personales y de afrontamiento a las dificultades o conflictos, filosofía de vida, creencias).

- Historia de desarrollo (personal y familiar).

- Influyen los estilos de vinculación afectiva desarrollados desde la infancia. Si el estilo de vinculación es seguro, cuando la persona está en duelo puede acceder a recursos internos de afrontamientos previos adaptativos tales como la seguridad, la confianza y la autoestima que la llevarán a ser capaz de procesar la experiencia con menos evitación y distorsión y con mayor tolerancia al dolor. Además le permitirá acceder más fácilmente al apoyo social y confiar en la protección de los que le rodean.

[* Se ha sugerido que la ansiedad de separación durante la infancia (1), así como el alto grado de control paterno y comportamientos dependientes durante la adultez (2), podría representar factores de riesgo para el posterior desarrollo de duelos complicados.]

- Salud mental (antecedentes previos de trastornos afectivos o desórdenes psiquiátricos).

- Personas con discapacidad intelectual. Las personas (incluidas los niños y los adultos) con discapacidad intelectual son más susceptibles al duelo traumático, basándonos en el mayor riesgo de que sufran pérdidas secundarias, tengan barreras a la comunicación sobre la pérdida, y tengan mayor dificultad para encontrar un significado a esa pérdida. (3)

- Personas mayores con deterioro cognitivo moderado y grave. En situaciones donde el mayor con deterioro cognitivo sufre una pérdida significativa, como la del cuidador principal, la del cónyuge que convive con el enfermo en la residencia, la de un hijo o nieto con quién mantiene un vínculo especial, etc. En estos casos se da una sobreprotección por parte del entorno, desautorizando la vivencia del duelo en estas personas, y esto provoca duelos complicados que son más difíciles de detectar debido a la situación previa de enfermedad y las diversas patologías comunes que padecen. Este duelo enmascarado complica la situación mental y física del enfermo achacándolo al proceso de demencia, en la mayoría de los casos. Lo cual complicará a su vez todo el proceso relacional y de cuidado. (4)

Todos estos factores interactúan entre ellos aumentando o disminuyendo la vulnerabilidad de la persona frente a la pérdida. Además estos factores no influyen de forma aislada o independiente sino que se modulan. Por ejemplo en el caso de unos padres cuyo hijo fallece en circunstancias no anticipadas y traumáticas en un accidente de tráfico. Las circunstancias son igual de traumáticas para ambos, y disponen de un gran apoyo por parte de su entorno y de la familia pero sin embargo uno puede presentar una estructura de personalidad que le lleve a un duelo complicado y el otro progenitor elaborar su duelo de forma más saludable.

La mayoría de las personas con sus recursos personales y con la ayuda del entorno conseguirá superar su pérdida y elaborar su proceso de duelo, tan sólo un 10% de personas aproximadamente encontrarán dificultades a la hora de reestructurar su vida de nuevo.

En el siguiente artículo hablaremos de los signos que nos tienen que poner alerta y que nos pueden indicar que nos encontramos ante un duelo complicado.

Un abrazo,

Marta Sariñena
PSICÓLOGA. Counselling integrativo-relacional en duelo y pérdidas.
ESPACIO DE DUELO. ARTMEMORI

 

FUENTES CONSULTADAS:

  • Las tareas del duelo. Alba Payás Puigarnau. Editorial Paidós, 2010.
  • GUÍA CLÍNICA SOBRE EL DUELO. Víctor Landa Petralanda y J.A. García García. Médicos especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria. Grupo de estudios de duelo de Vizcaya. (2004)
  • (1) Vanderwerker LC, Jacobs SC, Parkes CM, Prigerson HG. An exploration of associations between separation anxiety in childhood and complicated grief in later life. J Nerv Ment Dis.2006;194(2):121-3
  • (2) Johnson JG, Zhang B, Greer JA, Prigerson HG. Parental control, partner dependency, and complicated Grief among widowed adults in the community.J Nerv Ment Dis. 2007; 195(1):26-30.
  • Predictores de duelo complicado. Pilar Barreto, Patricia Yi, Carmen Soler. Psicooncología. Vol. 5, Núm.2-3, 2008, pp.383-400.
  • (3) El duelo y sus complicaciones en las personas con discapacidad intelectual. Claire Brickell, Kerim Munir. Revista síndrome de Down, vol. 25, junio 2008
  • (4) El proceso de duelo en la demencia avanzada. Ángel María Pascual. Juan Luís Santamaría. Psicólogos-Psicoterapeutas. Ades-Psicólogos.

3 comentarios a “El duelo es un proceso natural pero a veces se complica. Factores de riesgo.”

  1. 11.02.2014. El duelo complicado | Blog Artmemori dijo:

    [...] los próximos artículos profundizaremos en los factores que pueden complicar el duelo y en los signos de alerta para detectar un duelo [...]

  2. 11.02.2014. ¿Cómo podemos observar si el duelo se está complicando? | Blog Artmemori dijo:

    [...] caso de duelo patológico que requiera un tratamiento especial. También hemos podido observar que existen algunos factores (relacionados con la causa de la muerte, el tipo de vinculación afectiva c… que pueden influir en el proceso de elaboración del duelo de manera que lo haga más difícil y [...]

  3. 25.02.2014. valentin spindler dijo:

    echo de menos una referencia explícita al suicidio, p.e. en el punto 1.- circunstancias de la muerte

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