ayudar niño en duelo
26.02.2013. Marta Sariñena
Duelo infantil y adolescente , General

Sin ánimo de dar consejos pero si de resolver algunas dudas os comento algunos aspectos generales sobre cómo actuar con los niños en el caso de la pérdida de un ser querido. Son cuestiones fundamentales a mi modo de ver, que podemos tener en cuenta para ayudar a los niños en estos momentos tan duros.

¿Cómo podemos ayudar a los niños ante la pérdida de un ser querido? ¿Debemos hablarles de la muerte? ¿Comprenden los niños el significado de la muerte? ¿Cómo se lo explicamos? ¿Compartimos con ellos nuestros sentimientos?

La sociedad actual muestra una actitud ambivalente hacia la muerte: por un lado, intentamos ocultarla y no hablamos abiertamente de ella y mucho menos con los niños. Por otro lado la muerte nos rodea por todos lados: continuamente aparecen muertes en las noticias y en muchos casos rodeadas de violencia, en las películas, en el lenguaje cotidiano y hasta en los dibujos animados.

La muerte forma parte de la vida y ser capaz de comprender la muerte, de elaborar las tareas del duelo de una manera sana y seguir viviendo con eficacia es esencial para el bienestar del niño y, por supuesto, de cualquier persona.

El duelo en los niños presenta unas características peculiares por el momento evolutivo en el que se encuentra el niño ya que sus recursos personales están en desarrollo y dependen de los adultos para afrontar y resolver situaciones problemáticas.

La reacción de un niño frente a la pérdida va a depender de su edad y también de las circunstancias externas y en especial de la situación y actitud de los adultos que lo rodeen. Si estos no le proporcionan el contexto adecuado para que el niño pueda elaborar su duelo las consecuencias pueden ser incluso mucho peores que la propia pérdida en si misma.

La manera en que se resuelven estas situaciones de pérdida en la infancia determinará la capacidad de afrontar y resolver experiencias de perdida posteriores.

Los adultos frecuentemente queremos proteger a los niños de la aflicción y la tristeza (pensamos que no están preparados, que les va a afectar de forma negativa o que no van a comprender lo que ocurre) y entonces evitamos darles información a cerca de la muerte y todo lo que la rodea. Incluso tratamos de ocultarles nuestros propios sentimientos de pérdida y tristeza.

Pero los niños deben tener la oportunidad de aprender sobre la muerte, y puede ser útil hacer referencia a los muchos momentos de la vida cotidiana donde la muerte está presente (como por ejemplo sucede con los animales, plantas…).

Tampoco debemos apartar a los niños si se produce una muerte en la familia y enviarlos con algún otro familiar o amigos. Deben estar cerca de la familia en los momentos difíciles porque si no se sentirán engañados, desplazados y excluidos, lo que incrementará su dolor.

Aunque los adultos pensemos que no se dan cuenta de las cosas, los niños sí que sienten de manera profunda las cosas. Ellos se dan cuenta de todo lo que les rodea, y si perciben algo raro y nadie les informa de lo que sucede, recurren a su propia especulación y fantasía, lo que aumenta su miedo, angustia y confusión. A veces sentimos la necesidad de contarles una fantasía en torno a la muerte de un ser querido para el niño (como puede ser alguno de sus padres, hermanos, abuelos, tíos, primos, compañeros de colegio…). Esto es porque nos resulta muy difícil el hablar con los niños sobre la muerte y el hacerlo de manera menos directa es para protegernos a nosotros mismos.

Esto puede resultar muy contraproducente para el niño porque, sobre todo si son pequeños, lo tomarán en sentido literal. Si les decimos “papá se ha ido a dormir y no se va a despertar”, “Dios se ha llevado a mamá al cielo” o “hemos perdido a tu hermanito” pueden desarrollar terribles miedos a irse a dormir, a perderse o a que el progenitor que no ha muerto desaparezca y desear ellos también ir al cielo. Si esto ocurre, el niño puede verse inmerso en situaciones muy desconcertantes y dolorosas que pueden ser incluso mucho peores que la realidad de la pérdida.

Por ello el tener una actitud abierta y honesta con el niño, y responder a sus preguntas según su habilidad para entender puede ser de gran ayuda para el niño. Es preciso tomarnos el tiempo necesario para poderles escuchar y compartir sus sentimientos y los nuestros.

Podemos llorar juntos, abrazarnos. Los niños necesitan mucho más amor y apoyo a lo largo de su elaboración del duelo. Puede que necesiten sentirse seguros de que ellos no fueron responsables por la muerte del ser querido. También pueden necesitar estar seguros de que los otros adultos en sus vidas se encuentren bien y que estarán cerca para cuidarlos por mucho tiempo.

No todos los niños pueden expresar sus sentimientos. Es importante darles la oportunidad de expresar su aflicción escribiendo, dibujando o inclusive jugando.

Los niños comprenden mejor la pérdida de un ser querido cuando les damos información simple, sincera y precisa, además de darles la oportunidad de participar en actividades tales como ayudar a cuidar a la persona enferma y después, asistir al funeral.

En definitiva,

Si tenemos en cuenta cómo se siente un niño ante una pérdida significativa, su momento evolutivo y nos mostramos como adultos disponibles, cariñosos, sinceros y cercanos, podremos ayudarle mejor a elaborar su duelo. Cada niño tendrá un proceso de duelo único y personal al igual que los adultos y tiene derecho a poder vivirlo.

Seguiremos profundizando en este tema en próximos artículos. Concretaremos algunos aspectos y analizaremos cómo la edad y la madurez del niño influyen en su percepción de la muerte y en el propio proceso de duelo.

Si quieres compartir tu opinión o experiencia, te animamos a participar y enriquecer este artículo con tus comentarios. Si te gustó y crees que también puede resultar interesante para más personas ¡puedes compartir!

13 comentarios a “¿Cómo ayudar a un niño en duelo?”

  1. 28.02.2013. Gloria dijo:

    Cuando murio mi hijo pequeno mis otros hijos tenian 6 y 4 años. Les hicimos vivir la enfermedad de su hermanito, venian al hospital cada semana. Cuando fallecio quisimos que estubieran con nosotros el mayor vino al funeral, la pequeña se durmio y no vino. El mayor lo entendio todo des del primer momento y me ayudo mucho a llorar. A la nena le costo mas primero tenia mucha rabia contra mi por habrla dejado y me trataba muy mal. Ahora que casi ha pasado doce meses lo hablamos con naturalidad, ellos me preguntan sobre su hrmano, y creo que lo han entendido con naturalidad.

  2. 28.02.2013. Redacción dijo:

    Gloria,
    Antes que nada, decirte que siento muchísimo la enfermedad y pérdida de tu hijo pequeño.
    Tu comportamiento ante esta situación me parece de una enorme valentía. A veces no nos atrevemos a implicar a los pequeños en las enfermedades y pérdidas de los seres queridos, en este caso su hermanito, y en parte, tal y como expongo en mi último artículo, es por el miedo que nos da a nosotros mismos sobre cómo se lo tomarán, si les haremos daño, tememos no poder responder a sus demandas y preguntas y por ello me parece fabuloso el que hayas permitido a tus hijos estar ahí, presentes, junto a la familia, cerca de vosotros, viviendo el proceso de pérdida. Creo que estás ayudando mucho a tus hijos.
    Gracias por querer compartir con nosotros tu experiencia y te animo a que sigáis compartiendo vuestros sentimientos dentro de la familia y dejando que cada uno de vosotros pueda elaborar su duelo poco a poco y con total libertad. Siempre a través del afecto.
    Te mando todo mi cariño y apoyo en esta experiencia tan dolorosa y difícil. Espero que en nuestro blog podamos ayudarte de alguna forma.
    Un abrazo,
    Marta Sariñena.

  3. 28.02.2013. Noelia dijo:

    Buenas Tardes, mi marido murió de forma repentina de madrugada, las niñas dormían, tardé dos días en decirles la verdad, la mayor no reaccionó y no me dejaba llorar tiene 8 años y la pequeña tiene muchas fantasías tiene 4 años.Hace 4 meses y el impacto de verlo en el suelo y no poderlo ayudar es muy fuerte. La mayor está con ayuda psicológica y le va bien, pero no para en todo el día de hablar de su padre, siempre hablando de él.Mi madre me acusa de que haré que las niñas estén tristes todo el día que las haré infelices el resto de sus días, yo no se que pasará, pero creo que llorar y mostrarme como estoy es fundamental para ellas ya la mejor acepta que llore, la verdad es que se me hace un mundo el pensar en ellas para que no sufran.

  4. 04.03.2013. Isabel dijo:

    Me ha gustado este artículo. Me parece muy importante lo que has señalado, que la forma en que se afronte por los adultos que rodean al niño puede ser la clave para su bienestar y que hacerlo inadecuadamente puede causar más daño que la propia perdida. Pero ¿cuál puede ser esa axplicación natural sobre la muerte si ni siquiera los adultos la tenemos? Para mis hijas de 6 y 4 años les ha bastado creo yo la idea del viaje al cielo de su abuelo y como desde un hilo mágico le mandamos amor. Para mi hija de 12 años ya tengo que hacer otra cosa, llorar su perdida, poner una foto en su diario y escribirle todo cuanto siente pero reconociendole que yo su madre, no tengo ni idea de que pasa tras la muerte y si pasa algo o no. Que es esta la preocupacion por excelencia del ser humano. ¿hare bien? ¿no hare bien? me encantaria saber más de este tema. Gracias por el articulo.

  5. 04.03.2013. Redacción dijo:

    Noelia,
    Cuando sufrimos una pérdida tan importante y además de forma tan rápida e inesperada es lógico sentirnos desbordados por la intensidad de la emoción. Es natural sentirnos impactados, desorientados, confusos, sin saber exactamente cómo ha podido ocurrir… un montón de preguntas e imágenes transcurren rápidamente por la cabeza y además en tu caso Noelia, debías pensar también en las niñas, así que comprendo que tardaras dos días en decirles la verdad a tus hijas.
    Tus hijas se encuentran en dos momentos del desarrollo diferentes y además ha pasado muy poquito tiempo desde la pérdida de tu marido, y necesitáis tiempo para asimilar todo lo que ha pasado. Estáis compartiendo quizás una de las experiencias más dura de vuestras vidas. ¿Que duro y que difícil es ver sufrir a un hijo verdad? No puedes evitarles sentir este dolor por la pérdida pero si estar disponible para ellas, escucharles y atender a sus demandas y preguntas, compartir sentimientos, ayudarles a entender lo que ha pasado…de esta forma no solo les ayudas a elaborar su duelo sino que las preparas al mismo tiempo para la vida misma.
    Gracias por compartir con nosotros tu dolor y preocupaciones. Iremos ampliando poco a poco la información sobre el duelo infantil y espero que pueda servirte de ayuda.
    Un fuerte abrazo,
    Marta.

  6. 04.03.2013. Redacción dijo:

    Isabel,
    ¡Qué buenas preguntas formulas Isabel! A veces los niños nos sorprenden con su naturalidad a la hora de entender algo que nos resulta tan complejo de explicar a los adultos como es la muerte.
    Concretaré en el blog algunas pautas más concretas sobre cómo trabajar con los niños el tema de la muerte según su edad.
    Gracias por compartir, demuestras una gran valentía al reconocer tus límites ante tu hija de 12 años y acompañarla igualmente de la forma que tu sabes. Tu comportamiento será sin duda un valioso aprendizaje para tus hijas.
    Un fuerte abrazo,
    Marta.

  7. 04.03.2013. Noelia dijo:

    Es muy bonito lo de compartir con mis hijas y atender sus demandas. Pero como hacerlo cuando fisicamente mi cuerpo no me responde porque siento una fatiga de no alimentarme bien, cuando la cabeza está en mil sitios y a mi me gustaría jugar con ellas pero no tengo fuerzas y me quedo mal y quiero recuperarme pero… no puedo. ¿Quién me da la respuesta o la ayuda? estamos las tres en tratamiento. ¿Cuándo podré ser una madre normal? Saludos

  8. 06.03.2013. Un duelo para cada edad: comprensión, respuestas y necesidades | Blog Artmemori dijo:

    [...] adultos para afrontar y resolver situaciones problemáticas. Como vimos en el artículo anterior “¿Cómo ayudar a un niño en duelo?” existen algunos gestos y actitudes por parte de los adultos que rodean al niño que le ayudarán a [...]

  9. 07.03.2013. Redacción dijo:

    Noelia,
    ¡¡Cuánta razón tienes!! Por tus palabras percibo el gran esfuerzo que estás haciendo, y cómo no vas a estar cansada, cómo vas a tener fuerzas con lo que estás pasando. Cómo me gustaría poderte ayudar y poder contestar tus preguntas pero siento decirte que nadie te va a dar la mejor respuesta, que sólo la encontrarás tu, y a veces es importante el camino que te lleva a buscar las respuestas más que la respuesta en sí.
    A veces las responsabilidades nos presionan para que la recuperación sea más rápida, pero no puede ser, estas haciendo todo lo que puedes por lo que nos cuentas, necesitas tu tiempo para poder asimilar la gran pérdida que has sufrido.
    Nos cuentas que tanto tus hijas como tú estáis en tratamiento, interpreto que os están dando apoyo psicológico y deseo de todo corazón que poco a poco tanto tu como tus niñas podáis trabajar vuestro proceso de duelo con el apoyo que necesitéis.
    ¿Te sientes apoyada por tu entorno más cercano, familia y amigos? En estos primeros meses estaría bien que alguien te echara una mano en los aspectos organizativos del día a día, hasta que tu vayas recuperando parte de tu energía, que ahora está toda concentrada para superar estos momentos tan duros y difíciles que estás viviendo.
    Te mando todo mi cariño,
    Marta.

  10. 15.10.2013. anferlopez20 dijo:

    Vaya delante mi agradecimiento por vuestra visita a mi blog y por vuestras palabras. Os devuelvo la visita para deciros que estaría bien que siguiéramos intercambiando puntos de vista aunque ya sabeis que esto de la muerte para mí no ha sido más que un tema circunstancial promovido por el comentario de mi compañero manuel Ángel sobre un hecho inminebnte y que no he querido pasar por alto. Me parece importante lo que vosotros teneis aqumontado que considero que es útil para quien se vea en esa situación. Un abrazo

  11. 21.10.2013. Redacción dijo:

    Gracias por tus palabras. Nos alegra mucho que te hayas animado a visitarnos y que te guste lo que aportamos. Si alguna vez necesitas tratar el tema de la muerte desde el punto de vista infantil, esperamos serte de utilidad. Aprender de la pérdida es un punto más en el proceso educativo de los niños, así que a veces, aunque hablar de la muerte sea algo circunstancial, es importante hacerlo de vez en cuando. Un abrazo

  12. 09.02.2014. ¿Cómo ayudar a un niño en ... dijo:

    [...] Aspectos generales sobre cómo actuar con los niños que sufren la pérdida de un ser querido. Cuestiones a tener en cuenta para ayudar a los niños en estos momentos tan duros.  [...]

  13. 31.07.2014. Silva dijo:

    HOLA quisiera una orientacion, tengo un novio de 28 años que acaba de perder a su mama hace 3 meses con mucho tiempo de enermedad tiene dos hermanos uno de 16 y el otro de 7 años, ellos dependian mucho de la mama, todo le consultaban y cada desicion ella tenia la ultima palabra, mi novio es el maa afectad emocionalmente, pero el pequeño de 7 no puede dormir si su papa no esta al lado, llora profundamente, no es capaz de estar en cama con sueño y dormir si no es con su papa, el hermano mayor. Esto creo que es debido a que el tiempo que su mama estuvo en cama, no se le dejo estar cerca el solito se iba del cuarto y recuerdo haber escuchado que el dijo, que nadie le hacia caso que todo estaban donde su mama.
    Quisiera una ayuda a este caso por favor

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